miércoles, 31 de octubre de 2018

Recuerdos en canciones

Puedo guardar recuerdos en canciones como si fueran botellas o frascos.

Y es que cuando era niño tenía una habilidad que hoy veo como algo fantasiosa; la de transportarme imaginariamente a los paisajes que veía en los viejos libros ilustrados que había en casa, los que tenían páginas con fotos a color en la parte de en medio; de pronto estaba en la selva como saltaba al bosque como todo un jumper.

Supongo que en algún punto perdí esa habilidad, aunque todavía me pasa algo así con la fotografía; pero para mi suerte logré desarrollar una conexión muy parecida con la música.

Entiendo que a unos y otros nos recuerda algo la música..
¿no?
pero en mi caso el recuerdo es tan nítido que me sobrevuela como si se abriera un portal en el cielo y pudiera observarlo todo como si estuviera en una función gigante.

Es un proceso sencillo el de guardar recuerdos en canciones, pero no es fácil; el secreto está en agudizar los sentidos y elegir la canción adecuada, la letra y la música; como quien elige una caja por su tamaño y color.

No todas las canciones son aptas para guardar recuerdos, ni todos los recuerdos deben guardarse.

También hubo un tiempo en el que tuve amigos imaginarios, (y no creo que se hayan ido) pero siempre he tenido canciones interiores. Si buscas en mí he guardado unas cuantas aquí dentro.

Ahí tengo una lista de canciones que me recuerdan quién soy, dónde estuve..
..y todo lo que fui.


Se puede volver en el tiempo a través de una canción, pero debes ser consciente de los riesgos de viajar en ella, de la importancia y del peligro de destruirlo todo; lo mismo que con las canciones compartidas, que solo surten efecto para el que las comparte con la persona que quiere. A eso también le llamo yo querer a alguien.

Y a decir verdad.. tengo problemas de memoria a corto plazo;
pero todo lo recuerdo con música. Y así las termino guardando. Como a las personas.


domingo, 27 de mayo de 2018

Intentarlo, por definición

Se define la palabra «imposible» como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder. Al mismo tiempo se define «improbable» como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.

Pero puestos ya a escoger.. a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad; como a todo el mundo. Supongo.

Digo, la improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica. O parecido.

A ver, que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió. O que un afroamericano habitara la Casa Blanca era improbable, pero sucedió. También. Que los Barón Rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero así sucedió. Alonso desbancando del número uno a Schumacher, el amor, las relaciones, los sentimientos no se fundan en una razón prudente; por eso no me gusta hablar de amores imposibles si no de amores improbables. Porque lo improbable es, por definición, probable, ¿no?

Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad entre todas de que pase.. vale la pena;
intentarlo.

miércoles, 21 de marzo de 2018

No te he visto otra vez

Se me antoja complicado el proceso de desconocerse para dos que, sin haberse visto nunca, se conocían de toda la vida y es que aún sin verse, existe. Me refiero al media vuelta y resorte que hace que todo encaje. Al complicado mecanismo.
La primera vez que la vi ya la había visto; la primera vez que me enseñó todo lo anterior ya lo había aprendido.

Ella muy suya y yo muy mío. Dos trenes de mercancías compartiendo vía en sentidos opuestos, sin querer hacernos daño pero sin ánimo de frenar nuestro avance.

Tanto va el cántaro a la fuente que olvidamos que la fuente podría vaciarse, que nos fijamos en el contenedor y obviamos el contenido.

Creo haberte visto en compañía de otros aunque esto pueda ser producto de mi imaginación. No lo descarto. Apareces en cada rincón y a la vuelta de cada esquina. 

Jugarretas de la mente o las ganas que tengo de volver a verte
por
primera
vez.

Nos conocemos tan bien que sabes que no llamaré. También que tú tampoco.
Jodidos círculos viciosos en busca de cuadratura, que debe romperlos ella, que yo no tengo la culpa o, al menos, esta vez…

Difícil proceso el de desconocerse cuando te conoces desde siempre. Eso de que salga el sol por Antequera y la media luna por Bagdag, que como ya dijo Sabina, que los sueños sean mentira, de verdad…