viernes, 15 de julio de 2022

Especies

Un pesimista yace tendido tras un golpe de gracia;
la desgracia revolotea sobre un depresivo agazapado.

Un mimo grita en una habitación descorchada.
Un malabarista siente que algo se le escapa de las manos.

Un joven se enamora de la soledad, pero ésta le hace la cobra.
Un bebé llora, una madre no encuentra su lugar.
Una pareja se rompe por los bordes,
una familia deja de ser familiar.

Una viuda cocina para dos, por defecto.
Un peatón monta en un coche y deja de serlo.

Una chica recatada observa un desplegable.
Un adolescente se quiere intensamente.
Una mujer mayor añora el porno de antaño,
un romántico quiere dejar de hacerse daño.

Un bombero pide gatos al olmo,
un domador de leones entra en la jaula, sumiso.
Una pareja estrena piso.

Un gato lleva 6 vidas preguntándose cuál será la última.
Un perro ladrador muerde el polvo.
Un pez se reinicia y nada.

Un abrazo es una trampa contra la soledad, un beso con las mejillas mata todo ápice de sinceridad.

Un payaso se desmaquilla sin gracia.
Un mimo grita en una habitación descorchada, pero nadie oye nada.
Un sueño nunca muere si lo perseguimos al despertar.



sábado, 9 de julio de 2022

Crecer humildemente

Pienso que la inseguridad nos hace crecer humildemente. Aunque sea hacia abajo. Y de pronto, no puedes caer más y tocas techo con los pies. Todo está volteado, el sentido ha marchado contigo.

Hagamos un sufragio para salir del continente que nos separa cuando estamos a centímetros, sin tocarnos.

Apenas quedan columnas sobre las que escribir, pero calma; nada es por nada, como todo, ¿recuerdas?
La cortesía es una mentira educada.
No es lo que tienes, es cómo lo conseguiste. O en mi caso, la facilidad para perderme al verte, y no encontrarme bien si ya te has ido.

A veces volver cuesta más que despedirse.


viernes, 8 de julio de 2022

Café corto con hielo

Han dejado preparado café y croissants encima de la encimera. Por la ventana que da a los tejados entra un sol impertinente que busca trepar por mi cara. La buhardilla está pintada de blanco, pero, la verdad, oyendo las carcajadas del día anterior cualquiera diría que retiene en sus paredes cada color que nuestras pupilas recibieron.

'Nuclear' lo sabía.

Tiene en la mirada la bondad de las personas a las que han intentado romper de una y mil formas, 
y aún así quieren hasta partirse el alma.

Salgo de casa; calzado cómodo y la cabeza puesta allí. Últimamente me pasa más de lo que quiero. 

Siento la ciudad ya mía. Mis pies acarician sus calles sabiendo que abrazan el hogar. Que vengo de la casa de los artistas y me voy derecho a lo más hondo de mis entrañas. Un rato después me encuentro escalando la Calle de las Huertas y noto retumbar en mis pulmones la música de otros días, el vino del otoño que diluvió sobre nuestras cabezas.. 
y pese a ello fuimos incapaces de percibir el frío.

Llego hasta una cafetería de Antón Martín y suena Pereza. Suelto al sentarme todo el aire que hasta entonces he ido acumulando en el pecho, que celaba como si fuera mío.

"Café corto con hielo, por favor", pido, para afrontar el mundo y el sueño. Café con hielo, para afrontar un año entero poniendo mis nervios al límite, desmoronando los latidos. De reojo miro a la camarera y soy incapaz de adivinar qué pensará de mí, que, tras la barra, ve cómo un chico con gafas destroza su boli a mordiscos, con la necesidad irresistible de mover las piernas mientras su móvil da un concierto en Mi menor de vibraciones.

Vuelvo a darle otra oportunidad al solano peleón que mira sobre Atocha. Entro en trance con el olor a fritanga de la calle y me dejo llevar por dos chicas que preguntan por la Plaza Mayor. Ninguna entiende nada. Finalmente señalan en el aire y hacen como que sí. La verdad y una mentira.

La cafetera no está preparada.

viernes, 1 de julio de 2022

Como una ofensa

Para cruzar,
un joven espera a que el mismo coche pase de nuevo.
A su mismo tiempo una mujer sacude un mantel desde su balcón, como ondeando una bandera llena de estrellas fugaces que no quieren desprenderse. Los sueños, deseos.

Un perro abandonado no comprende su soledad.
Al otro lado de la calle ha dejado de llover para dar paso a la nieve que cae del cielo; como dentro de una de esas bolas de siempre, llenadas de agua y corcho blanco, que regalan aquellos que se acuerdan de ti en la estación.

Una mamá da el pecho a su bebé.
Un señor mira el hecho con gesto de indignación, como una ofensa.
Allí, un repartidor busca descontroladamente una dirección, se le echa el tiempo encima; no es consciente que ahora..
es y será
siempre.

Se oye como alguien toca su guitarra desde la cuarta planta de un edificio levantado hace más de medio siglo, cuando el tiempo pasaba. Da paso a un único acorde..
..acorde al ritmo que ni avanza ni se detiene.

Hay urnas en la calle, lugar en donde la gente sabe, indignada, votar su muestra al de siempre.
Un empleado recibe en mano los ingresos por trabajar en silencio, sin dejar lugar del tiempo que pasa lejos de los suyos.

A veces la eternidad dura un segundo que no deja de repetirse.
A veces dan ganas de irse, pero tardamos la vida en morir.
Sin cruzar.